viernes

Los que se sientan atrás.

La gestión del espacio, tiempo y turnos de habla en la clase de ELE.




En la unidad 6 hemos podido reflexionar sobre muchos aspectos 
de la gestión del espacio, del tiempo y de los turnos de habla, que forman parte de nuestro hacer, quehacer y ser docente.
 
Sabemos que el aula es el espacio donde se da el encuentro, un encuentro que tiene por fin la construcción de conocimientos, la experiencia de aprender juntos, la posibilidad de transformarnos a través del saber transcultural, abrir la cabeza y el corazón, aprender a hacer, a materializar los conocimientos.
 
En el aula nuestras interacciones están determinadas por las coordenadas espacio-tiempo que participan en la creación del ambiente de aprendizaje: hay una distribución del espacio que responde a una propuesta pedagógica (seamos o no concientes de ello), hay una disposición de las sillas y las mesas, un lugar elegido por el docente para establecer su escritorio, y hay tiempo, un tiempo para hablar y para hacer silencio, para interactuar y entregar las tareas.

 
Desde que comencé a trabajar, mientras estudiaba, yo era de esos alumnos que se sentaban atrás.
 
Los primeros asientos estaban siempre ocupados, por quienes podían llegar antes, que generalmente eran los que entregaban los trabajos con tiempo de sobra.
En las instituciones formativas yo estaba siempre atrás en el espacio, y atrás en el tiempo. Y esa metáfora fue parte constitutiva de mi formación, de mi construcción de conocimientos dentro de los espacios de educación formal. Hay un acceso al tiempo y al espacio que los docentes no podemos gestionar, aunque sí, como dice Freire habilitar las condiciones para que los estudiantes puedan desarrollar sus aprendizajes de la mejor manera posible.
Y pensando en los turnos de habla, también podríamos hablar de todos esos alumnos taciturnos que nadie recordará, y de esas aulas que se van vaciando, de los estudiantes que abandonan sus bancos porque no pueden continuar.
 
Tiempo-espacio son coordenadas de acceso al maravilloso portal del aprender.
Ampliar el acceso es garantizar el derecho. Es ampliar los límites del lenguaje (al decir de Wittgenstein) que son los límites del mundo de cada estudiante.
 
Estudiantes en riesgo. El desgranamiento de la mazorca del aula… ¿Cómo sostenemos la cohesión de nuestra granada?
 
Las sillas de atrás siempre están libres, en el aula de las jerarquías tradicionales, ¿Dónde se encontrarán estas sillas-metáfora en los innovadores formatos áulicos?

Miro a través de este gif, la ventana del aula en un día de lluvia. A veces el salón de clases es el único lugar seguro y tranquilo con el que pueden contar algunos de nuestros estudiantes, porque no sabemos del todo la situación que están atravesando. Es importante que en nuestras reflexiones sobre la gestión del aula reforcemos la idea de crear espacios seguros, de confianza y respeto, colaboración y autonomía, donde podamos sentirnos reconocidos y comprendidos. 
 


No hay comentarios:

Publicar un comentario